Pintor de cuadros con escenas,
retratos,
paisajes y murales, nacido en Valencia, España. Su amor
a la pintura es innato y precoz. El deseo constante de dibujar
y pintar le merecen estudios de arte, recién a los 11
años. Para cuando cumple 17, sus méritos son recompensados
mediante un premio, que reconoce su vocación por parte
de los entendidos locales.
Durante los años siguientes, mientras cosecha nuevos galardones
producto de sus obras, Sorolla estudia a maestros españoles
y luego se desplaza a Roma, para conocer de cerca la pintura
renacentista y neoclásica.
En 1885 llega París, en ese momento capital del arte vanguardista,
donde los pintores impresionistas comienzan a popularizar su
estilo. En adelante, Joaquín Sorolla
cultiva
el impresionismo de manera muy particular, agregándole
características personales que lo llevan a brillar de
manera rotunda en la pintura mundial. Ya célebre, recorre
Europa y es profusamente premiado. Expone sus obras en diferentes
países de la región, y luego lo hace en Nueva York,
(1909).
Las
pinturas
de Sorolla sorprenden a los conocedores porque introduce
una variación original al estilo impresionista. Pinta
personajes
junto al mar, cuadros en que consigue reproducir de forma
original la sobre exposición lumínica propia de
este ambiente, que otros artistas no consiguen matizar como él.
Durante su carrera también pintó obras de contenido
social, histórico y
costumbrista.
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